Vida en Marte 火星の生活 


Gundam en Odaiba – Video -
Junio 12, 2009, 3:41 pm
Archivado en: Cultura, De Viaje, Lugares, TV, Tecnología, Tokyo, curiosidades, otros pensamientos

Os dejo aquí, como prometí, el vídeo del Robot-arma-destructora-del-espacio Mobile Suit Gundam. La calidad del vídeo y del sonido es horrible. La cámara que he usado es la Pentax A30 de fotos que compré en 2007. Tiene ya su trote, por lo que espero que me disculpéis. Perdonad los comentarios innecesarios.

more about "Gundam en Odaiba – Video -", posted with vodpod



Visitando el Gundam de Odaiba
Junio 12, 2009, 2:37 pm
Archivado en: Actualidad, Cultura, De Viaje, Fotografía, Lugares, TV, Tecnología, Tokyo, curiosidades

Tal como otros célebres blogueros han hecho ya, yo también he ido hoy, mi último día en Japón, a ver el monstruoso Gundam que han montado en Odaiba. También he tomado un vídeo, que os pondré a modo de despedida en el próximo post. ¡Disfrutad las fotos! (Y perdonad las manchas de la cámara).










Nombres desafortunados: ‘Kagaya’
Junio 4, 2009, 2:25 pm
Archivado en: Lugares, WTF, curiosidades

Hoy, paseando por Shinbashi, en Tokyo, me he encontrado con un nombre desafortunado que sin duda invita al chiste fácil. Se trata de un bar llamado Kagaya.

Kagaya, en Shinbashi.

Kagaya, en Shinbashi.

Como este post ha sido corto, os dejo de postre al hombre guisante del Pachinko ‘Green Peas’. Por cierto, estaba tocando las maracas, y tiene más pinta de ser un “edamame”. Un día más ha pasado.

El hombre guisante, disfrutando de la vida.

El hombre guisante, disfrutando de la vida.



Televisión infatil en Japón: Shakin!
Junio 3, 2009, 1:08 pm
Archivado en: Cultura, Música, TV, curiosidades

Sin duda, los japoneses son muy buenos haciendo televisión. Pero si en algo realmente destacan, creo que es en la programación infantil. No voy a extenderme demasiado, hoy tan sólo quiero presentaros unos vídeos de un programa que me tiene fascinado. La primera vez que lo vi fue un día casi de madrugada. Por la calidad y la originalidad de los pequeños espacios del programa, al principio pensé que se podría tratar de un espacio de arte para adultos. Pero no, era la reposición de un maravilloso programa infantil. No obstante, eso no quita que pueda ser disfrutado por adultos.

Este programa es Shakin! Contiene varias secciones, y alguna que otra miniserie. Entre los apartados que más me gustan, están las canciones educativas, el mundo en 30 segundos, un día en 20 seguntos, y el “arte simple”. Como muestra un botón. Os dejo unos vídeos. El primero de ellos, una original canción que nos enseña los primeros Kanji que todo pequeño japonés debe aprender. Disfrutadlos, que para eso están.

La canción de los Kanji:

Presentación del programa “Shakin! the night”. Con el Ending.

La canción del “Ru Ru Ru” (El chico-lobo). Para explicar algunos verbos terminados en “ru”.

Y la miniserie “Obetomo Gakuen”.

Os invito a ver más vídeos de este genial programa en Youtube.



Crónica de los últimos días en Tokyo – Impresiones de Minami-Senju -
Mayo 31, 2009, 3:55 am
Archivado en: De Viaje, Fotografía, Lugares, Megalópolis, Tokyo, Urbanismo, arquitectura
Homenajeando a Daido Moriyama.

Homenajeando a Daido Moriyama.

He regresado a Tokyo. Pasaré aquí mis últimas dos semanas de vida nipona. Como hice en diciembre de 2008, me alojo en una guest house acogedora y barata, Aizuya Inn, en Minami-Senju.

Sin duda, el barrio en el que estoy es un sitio singular. Podríamos decir que se trata de una zona bastante deprimida, de esas en las que cuando la crisis aprieta, uno lo nota más. En este barrio, al que se llega en metro o en la línea Joban de tren, se pueden encontrar algunos de los Bussiness hotel y las guest house más baratas de Tokyo. Sin embargo, no un sitio agradable para pasear a ninguna hora.

Los edificios envejecidos, feos, grises, de balcones y rejas oxidadas, donde sólo quedan las sombras de los letreros de antiguos locales, son el escenario de la depresión humana. Cuando estuve en Minami-Senju por primera vez, en diciembre, un grupo de personas que habían perdido su empleo se manifestaban frente a los antidisturbios. Al día siguiente, los voluntarios de una Organización No Gubernamental, posiblemente con un trasfondo religioso, repartían comida entre los sin techo. Hoy, cada día, ves a mayores y no tan mayores pasear y reunirse sin nada que hacer, algún que otro tipo tirado en el umbral de una casa abierta, y algún que otro anciano de cabellera amarillenta y uñas largas, que te hace gestos para que le des una moneda de 500 yen. También algún que otro vecino se alivia sin ningún pudor en cualquier alcantarilla abierta en un rincón de una pequeña calle. Aparte de lo dicho, nadie más te molesta.

Una de las tiendas cercanas a la guest house vende paraguas recogidos en las estaciones o en la calle, por 100 yen la unidad, y ropa por poco más de 1000 yen cada pieza. Un bar de yakitori expone la oferta al aire. Los policías de los dos Koban que hay a lo largo de la calle principal, hacen guardia y paran a algún que otro conductor o transeúnte borracho. Un bar llamado “amor” enciende su cartel luminoso frente a su pared y puerta color violeta, cerrado a cal y canto. Un poco más allá, Unas estrechas escaleras y las fotos de unas chicas te invitan a subir a un Pub de hostes por 3000 yenes la hora. Frente a él, cruzando la calle ancha, el Seven Eleven, abierto las 24 horas, lleno de personas que leen revistas de pie, para aligerar la noche.

Minami-Senju, a dos estaciones de la línea Yamanote, no tan lejos del embriagador corazón de la metrópolis, es lo que la mayoría de guías no quieren mostrar de Tokyo. Es el órgano degradado de un organismo mayor, que es la metrópolis.

Pero hay dos caras. La parte de Minami-Senju donde me alojo, es la parte mala. El muro que separa la parte mala de la parte no tan mala son las vías del tren. Hay que sortearlas por un enorme puente peatonal.

Curiosamente, una enorme torre de viviendas se está construyendo justo frente a la estación. Me imagino que pocos de los que hoy viven en esos bajos fondos de Minami-Senju se podrían permitir un apartamento ahí. Tal vez (y digo tal vez), esta sea una de las estrategias que los constructores tienen de revitalizar la ciudad. Tal vez, con la llegada de un centenar de familias a la zona, el paisaje de Minami-Senju, su estructura y su desencanto cambien para siempre. Sangre nueva, que desintoxique una vieja zona deprimida por el propio sistema que la sustenta, tal vez.

Sin embargo, si algo he de apuntar, es que la cantidad de extranjeros de todas las nacionalidades que se han alojado en Aizuya Inn atestiguan que Minami-Senju, contrariamente a lo que se podría pensar, no es un lugar peligroso. Al menos, esta es la impresión que yo tengo.



Resumiendo
Mayo 26, 2009, 12:23 am
Archivado en: Actualidad, De Viaje, otros pensamientos

Y retomando el blog después de un largo paréntesis. Apenas me quedan tres semanas en Japón. Ahí atrás se quedan ocho meses y medio en el Kokusai Kôryûkikin Kansai Kokusai Sentâ, donde además de aprender japonés y avanzar en mi investigación, he hecho buenos amigos, y me lo he pasado en grande. Sin embargo, de todo este tiempo, hay algo que no me puedo perdonar: el no haber encontrado trabajo aún. Ese es mi objetivo a corto, medio y largo plazo, ganarme la vida en Japón.

Últimamente lo que más me preocupa, entre todas las cosas que me preocupan mucho pero que no me quitan el sueño, es la nueva gripe “porcina”. En japonés Shingatainfuruenza. Japón es uno de los países en los que más se ha extendido esta gripe, especialmente por la zona en la que me encuentro, Kansai, y particularmente en Ôsaka y Kôbe. No es de extrañar el estricto control al que nos tienen sometidos antes de nuestra partida: informe médico a entregar cada mañana; desinfectante para las manos en todas las plantas, en los baños, la recepción, la cocina y la sala de Karaoke; uso de mascarilla recomendado si vamos en tren o viajamos a algún otro lugar, etc. Y no, señores, no es una exageración.

Por lo pronto puedo decir que estoy bien de salud, y que incluso he engordado. Ahora bien, el próximo viernes tengo un vuelo desde el aeropuerto internacional de Kansai hacia el de Haneda en Tokyo. Me imagino que los aeropuertos serán otra historia, así que para no quedarme en tierra, voy a cuidarme “muy mucho” antes del último trayecto.

Mis últimas dos semanas en Japón las pasaré en Tokyo. Como hice en diciembre, me alojaré en una habitación de tres tatamis en una guest house de una de las zonas más deprimidas de la capital, Minami Senju. Cada día me daré una vuelta por alguna que otra academia de español, y algún que otro periódico, a ver si hay suerte. De todas formas, debo volver a España al menos una vez. Aunque, si puedo, quiero volver con un contrato en origen o una carta de elegibilidad bajo el brazo (esa que te permite volver con un visado de trabajo y una sonrisa como una tajá de sandía).

Cuando lo consiga, os subiré un vídeo de la presentación en japonés que el pasado día 16 hice sobre mi investigación: Los orígenes de la megalópolis de Tôkaidô y el panorama de la red de metrópolis en Japón. Es la prueba definitiva de que mi nivel de japonés ha avanzado bastante desde que llegué en septiembre de 2008. Ahora a seguir, traduciendo cosas por mi cuenta.

Si lo pienso, realmente no me apetece volver a España. Lo cual no quiere decir que no deba volver.

En el tren, camino de Uji

En el tren, camino de Uji



Un día en el Sumô
Marzo 28, 2009, 4:27 am
Archivado en: Cultura, Lugares, Oficios, Osaka | Etiquetas:

El pasado viernes la gente del Kansai Kokusai Sentâ nos invitó al Sumô. Así que contentos como nunca, los del grupo PS8 nos fuimos al Ôsaka Taiikukan, en Namba. Este es un vídeo de la jornada, con dos combates: El del mastodóntico Yamamotoyama, y el del Yokosuna actual, el mongol Asashoryu. A decir verdad, el combate que más me gustó fue el de Yamamotoyama, un luchador de impresionantes dimensiones. El vídeo es bastante ruidoso, así que os recomiendo bajar el volumen bastante. Por lo demás, que lo disfrutéis.

more about “Un día en el Sumô“, posted with vodpod


Floreció
Marzo 26, 2009, 1:05 pm
Archivado en: Actualidad, Cultura, Fotografía, Música, Osaka, curiosidades, otros pensamientos

Pues sí, ya está aquí el sakura. Bueno, algunas especies de Sakura que ya han comenzado a florecer.

En estos días estoy preparando el Outline del informe final, una especie de resumen que explica las claves en las que se desarrollará el artículo que entregaré al final de este periodo de investigación de ocho meses en Ôsaka. Como ya he comentado antes, después de esto no sé qué es lo que voy a hacer. Estoy tanteando varias posiblidades: buscar un trabajo, pedir otra beca, volver a España y pelearme por un empleo o morirme de asco. Y así un largo etcétera. El tiempo que estoy ocupado aumenta de manera exponencial. Os dejo un vídeo de una canción preciosa que ha tenido éxito este año en Japón. Muy apropiada para los tiempos que corren, y para este momento primaveral.

Naotaro Moriyama – Ikiteru Koto-ga Tsurai Nara.



Antes de que florezca el cerezo

Entre libro y libro, diccionario electrónico en mano e informe por completar, he llegado a la recta final de mi estancia en el centro de la Japan Foundation, muy a mi pesar. Y me doy cuenta de que he estado tan soberanamente ocupado, que el tiempo ha pasado volando. Así que ahora comienza la época en la que debo preparar cajas de libros y de ropa para enviarlas a España por barco cuanto antes. Con todo, no quiero volver, así que estoy buscando algún trabajo por aquí.

Mientras todo esto sucede, se acerca uno de los hitos más importantes de Japón: la floración del cerezo. Así que os dejo una foto con un cerezo por florecer. Lo próximo que veréis será el cerezo florecido.



Ayudando a un coro japonés a cantar en euskera
Marzo 15, 2009, 2:02 am
Archivado en: Cultura, Música, curiosidades

Una de las historias más curiosas que he vivido en Ôsaka tiene relación con la música. En diciembre del año pasado se puso en contacto conmigo un coro japonés que se presentaría en febrero a un concurso con una canción en euskera. El caso es que querían conocer un poco más sobre la pronunciación del vasco, y acudieron a mí por ser el único representante de la península ibérica en el centro de la Japan Foundation. Lamentablemente, poco podía hacer yo siendo como soy un onubense desarraigado. No obstante, me las apañé para buscarles algo de información y ayudarles con la pronunciación de algunas consonantes. De paso me propuse yo también aprender la pronunciación correcta del euskera. La gramática ya es otra cosa.
Hoy he encontrado un vídeo que tomé durante un ensayo con cuatro de las chicas del coro más la profesora (fuera de plano, no canta). La canción escogida fue Zapata Txuriak del compositor Javier Busto. Por cierto que se llevaron un premio en el concurso, así que bien por ellas, con todo su arte.