Archivado en: Lugares, Tokyo, otros pensamientos | Etiquetas: Yamanote, Ueno, Yen, yenes, Maid, Akihabara, Otaku, Torre de Tokyo, Roppongi, Asahi TV
Japón es un país preparado para consumir Consumir CONSUMIR. No es algo reprochable, pues es el motor que mueve la economía. En este país hay variedad, calidad y cantidad. Y si esto a uno no le queda claro, puede darse un paseo por cualquier distrito y contar el número de máquinas expendedoras de bebidas que encuentra, y más aún, la variedad de bebidas que encuentra en estas máquinas (por cierto, todas a 100, 120 y 150 yenes, en cualquier lugar, con la sola excepción de las ofertas sorpresa a 80 yenes).
Pero esto no es lo mejor. La venta de productos va más allá, y los anuncios y anunciantes se presentan a pie de calle. Desde chicas guapas recitando las ventajas de un operador de móvil, hasta chavales ofreciéndote pañuelos de papel gratis con alguna publicidad de una sala de Pachinko. También es posible ver, al menos que yo sepa, en Akihabara, a chicas vestidas de “Maid” (Meido), de criada, repartiendo anuncios sobre, como suele ser habitual, algún Maid Café, famosos entre la comunidad “otaku”.
En el video que os muestro, podeis ver a un tipo voceando de una forma peculiar los precios de unos grandes almacenes de gafas, frente a la estación JR de Akihabara.
Parece que esto de vocear es algo que aquí se lleva mucho. En cualquier barrio te invitan a entrar en una tienda a la voz de “Haaai Irasshase Irasshase”, o bien “Irasshai”, o cuando quieren hablar bien o tienen algo de categoría “Haaai Irasshaimase”. Ya antiguamente los primeros anuncios se voceaban en la calle, y de ahí la palabra “Yomiuri”, que a alguno le sonará de un famoso grupo de comunicación (por ejemplo el Yomiuri Shinbun, ¿verdad?).
También uno encuentra productos de todas las clases y colores. Y para muestra un botón… o mejor dos.
En las fotografías podeis ver, primero, un “omiyage” (recuerdo) de la Torre de Tokyo. De segundo, “Oden Karê”, Curry Made in Akiba, certificado con calidad “Moe” (una expresión que se puso de moda entre los otakus).
Os he hablado de lo que hay. Ahora quiero apuntaros brevemente lo que no hay. En Japón se sabe que el concepto de espacio público no se entiende de la misma manera que en la cultura mediterránea. Por eso es realmente complicado encontrar un sitio donde sentarse a descansar, o simplemente a leer el periódico, o a beber algo. Por este motivo casi todo el mundo acaba dentro de los comercios. ¿Será esta una estrategia más para darle movimiento a la economía? No estoy del todo convencido. Creo que este hecho responde a otros motivos. Por lo pronto, los únicos lugares que he visto como adecuados para descansar están frente al edificio de Asahi TV en Roppongi, en el Parque de Ueno, y en alguna que otra parcela pequeña y escondida. No busquéis otros asientos en medio de la ciudad.



