Vida en Marte 火星の生活 


Televisión educativa en Japón: Shakin! (II) Kanjite Goran
Noviembre 10, 2009, 11:08 PM
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Hace un tiempo os hablé de un programa educativo que adoro que se llama Shakin!.  En aquella entrada os enlazaba un video de una canción titulada Kanjite goran, con la que se podían aprender los primeros 80 Kanji de la escuela primaria en Japón. Pues bién, hace poco me he topado con el segundo video, mucho más trabajado, donde se pueden aprender un centenar de Kanji más con su vocabulario. Sigo afirmando que adoro este programa, y que cuando pueda conseguiré los DVD del mismo. Está realizado por un grupo artístico (Manzai entre otras cosas) llamado Rahmens, y si hacéis una búsqueda sobre el mismo en Youtube podréis encontrar videos muy interesantes que os servirán como complemento para estudiar japonés.

Sin más, os dejo con el video. Os recomiendo su visionado diario, y la lectura de la letra para su buena memorización.

Y a modo de recordatorio, el primer Kanjite Goran:



El museo Meiji Mura, o el descanso de una época
Octubre 29, 2009, 6:23 PM
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Volviendo de nuevo a la calma (después de dos polémicos y absurdos post que nunca debieron existir), ahora prefiero regresar a los temas de los que nunca debí salir, los arquitectónicos, sociales e históricos.

Una cuestión que atañe especialmente al desarrollo de las urbes y a su modernización tiene que ver con la conservación del patrimonio. Si visitamos una gran metrópolis como Tôkyô, Nagoya u Ôsaka, podemos pensar que el patrimonio se resume en varios templos y edificios anteriores a la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, lo que se llama el Kindai Nihon, o Japón moderno, tiene como escenarios bellos edificios de estilo europeo u oriental, que introducen por primera vez elementos cerámicos y son una evidencia histórica de la influencia que los pueblos europeos tuvieron sobre esta cultura.

Hoy día, los principales edificios emblemáticos que han desaparecido de la ciudad pertenecían a la era Meiji, Taishô y Shôwa. Muchos de los antiguos templos y casas importantes de estilo netamente japonés se conservan. ¿Qué es lo que ha ocurrido con los de estilo europeo? Cualquier investigador podría afirmar que los japoneses han destruido este patrimonio si no conoce Meiji Mura.

Escuela secundaria de Mie y escuela primaria Kuramochi, 1888

La razón de ser de este museo dedicado a la arquitectura del Kindai Nihon viene, precisamente, de la necesidad de llevar a cabo una acción para la preservación del patrimonio. Esta acción, que paso a describir, puede ser muy discutible según los estándares occidentales, de conservar la ciudad e incluso reutilizar antiguos espacios. El paulatino aumento de la población en las principales ciudades japonesas después de la guerra fuerza, en muchas ocasiones, a recuperar solares que están ocupados por antiguas estructuras dañadas y ya peligrosas, pues cuando fueron concebidas, en algunos casos, se encontraron con las dificultades propias de la orografía, climatología y, cómo no, convulsión política de Japón.

Vista general de una de las calles de Meiji Mura

Fue a raíz de la demolición del Rokumeikan de Josiah Conder que los arquitectos Yoshiro Taniguchi y Moto Tsuchikawa reconocieron la necesidad de conservar los símbolos de la arquitectura de la era Meiji, que paulatinamente estaban siendo sacrificados por su deterioro y en favor del desarrollo. El 16 de julio de 1962 ambos arquitectos crearon una fundación con el objeto de trasladar y conservar estos edificios. Tres años más tarde, en 1965, se inauguraba Meiji Mura a orillas del lago Iruka, conteniendo entonces 15 edificios. Hoy el museo contiene 67 edificios, entre los que se encuentran el vestíbulo y la recepción del Hotel Imperial de Frank Lloyd Wright y Antonyn Raymond, una reconstrucción de la catedral de San Francisco Javier que se construyó en Kyoto en 1890, o la casa de Ogai Mori y Soseki Natsume.

Interior del Hotel Imperial, 1923

A estas construcciones, algunas de ellas meramente reproducidas y no trasladadas, se les suma la recuperación de objetos, documentos y transportes de época, que cualquier visitante puede disfrutar. Una de las buenas cosas que tiene este museo, en el caso particular del Hotel Imperial, es que el vestíbulo sigue teniendo uno de sus antiguos usos como cafetería y restaurante, y que incluso se ha reproducido el mobiliario que diseñó Wright para el hotel.

El museo es muy extenso (un pueblo entero), y recomiendo que sea visitado durante un par de días. Nagoya también es una gran ciudad que tiene mucho para ver. Una gran desventaja es que, precisamente por el enclave natural donde se sitúa, está un poco lejos y se tarda alrededor de una hora entre tren y autobús en llegar. Lo bueno es que una vez dentro, uno tiene libertad absoluta. Más fotos en el álbum de flickr sobre Meiji Mura.

Central telefónica de Sapporo, 1898



Graduarse la vista en Japón
Octubre 21, 2009, 10:32 AM
Archivado en: Cultura, arte, curiosidades

Ahí va un tema menor. Desde diciembre del año pasado llevo gafas para ver de lejos (no demasiado lejos). Cuando llegué al instituto de la Fundación Japón en Ôsaka, comencé a notar que no veía bien la pizarra, que las letras de las canciones en la sala de Karaoke se me antojaban un poco borrosas, y que hasta para ver la televisión tenía dificultades. Ya llevaba yo imaginando un tiempo que tarde o temprano iba a tener que graduarme la vista y sucumbir a unas gafas. El caso es que el momento oportuno llegó en Japón.

Aproveché las vacaciones de navidad para ir a una óptica de Tokyo, concretamente a ‘Megane Super’. Allí me atendieron amablemente, y, después de elegir unas extraordinarias gafas dentro de un precio razonable, comenzó el examen de mi vista. Como en Japón el cliente es dios, por supuesto me trataron de maravilla. La chica que allí atendía se sorprendió de que pudiera hablar japonés, pero antes de comenzar el examen la noté algo nerviosa.

Y es que, amigos, para graduarte la vista en Japón, aunque me imagino que depende del sitio, es conveniente al menos conocer los silabarios hiragana y katakana. Creo que no habría problema puesto que debe haber alguna alternativa a los silabarios. No obstante, en mi caso, la chica respiró aliviada cuando le dije que ya estaba más que familiarizado con los silabarios (y con los Kanji), y que no tenía que preocuparse. Pero ojo, nada de sabérselo a medias. Si uno va de chulo y confunde la lectura de los hiragana o katakana, puede acabar en la calle con unas gafas a lo Barragán, y sin ver ni torta.

Cuando terminó el examen visual, la chica me puso unas aparatosas gafas y me sacó a la calle (momento vergonzoso) para que le dijera qué tal veía los carteles de lejos. Allí se aseguran bastante de que quedas contento con su producto, así que ni corto ni perezoso salí hasta la mitad de la calle con el cacharro en la cara, y miré hasta el último cartel que podía (era de la cadena Sukiya, si no recuerdo mal).

En unos días, mis gafas estaban listas con su garantía. 10.000 yenes me costó todo, así que mejor imposible.

En Japón la introducción de las primeras gafas marcaron la historia. Como sabéis, “gafas” en japonés se dice “megane” (sí, como el renault). Hay una piedra conmemorativa de las primeras gafas que entraron en Japón en el puente que nos lleva al pequeño templo del Shinobazu Ike, junto al Parque Imperial de Ueno. Debió ser una gran revolución para Japón la primera vez que se introdujeron las gafas en el país.

Un Megane-e

Un Megane-e

También vemos cómo en la historia del arte se llamaron Megane-e a aquellos primeros grabados que incluían puntos de fuga para crear una perspectiva.

Finalmente encontramos un antiguo panel para un examen de visión en la casa de un médico en el museo Meiji Mura. Realmente, salvo por los avances informáticos, en cuanto a contenidos no ha cambiado mucho la forma de examinar la vista a los pacientes.

En la casa de un médico, en Meiji Mura

En la casa de un médico, en Meiji Mura

Los servicios ópticos en Japón son realmente extraordinarios, a mi juicio. En España echo de menos unos puestos gratuítos donde cualquier transeúnte puede limpiar sus gafas si lo desea. Se trata de un par de cuencos metálicos a doble altura. En el más alto metes las gafas (sujetándolas siempre) y éstas se limpian con un líquido calentado. Después de un minuto, se meten las gafas en el segundo cuenco (abajo) donde se enfrían, y así terminas por tener unas gafas relucientes. Os dejo un vídeo que he encontrado en youtube de alguien sorprendido por uno de estos puestos. Echo de menos ese tipo de servicios.



Recuerdos como estampas
Octubre 5, 2009, 4:01 PM
Archivado en: Cultura, De Viaje, Lugares, arte, curiosidades

Uno de mis más alegres descubrimientos desde que en 2007 fuera por primera vez a Japón, fue la posibilidad de conseguir una marca de cada lugar que he pisado. Muchos de los que tenéis algún contacto con la cultura japonesa, sabéis lo amante que, culturalmente, es este pueblo de los sellos de tinta. Por ejemplo, cada persona tiene normalmente su propio hanko 判子 con el que sella o valida envíos u otras cosas. Este sello, por lo general, no sustituye en absoluto a la firma personal.

El sello tiene, en la cultura japonesa, una fuerza importante. Por ello, me entusiasmó ver que en la mayoría de las estaciones de tren de la JR de Tokyo, en museos y en lugares remarcables, existen sellos conmemorativos, que están al alcance de todos para marcar en un cuaderno un recuerdo del lugar. Yo, para participar de esta interesante iniciativa, me compré una pequeña libreta que voy rellenando cada vez que voy a Japón, y que así me sirve como prueba definitiva de la mayoría de los lugares en los que he estado. Sé que es algo que pocos adultos hagan en Japón, pero como turista o simple extranjero, os puedo asegurar que es gratificante.

Uguisudani

Uguisudani

Comencé esta colección (o caza de sellos) en Uguisudani, en la estación del barrio en el que viví cuando estuve en Japón por primera vez. En 2008 continué aumentando mi colección en las regiones de Kansai y en Nagoya, donde pude estampar enormes y arquitectónicos sellos dentro de Meiji Mura. Pronto espero poder completar mi libreta con los sellos del norte de Japón. Pero para eso necesito un poco de dinero, suerte o una beca.

Kanda

Kanda

A todos los que vayáis a Japón por primera vez, os recomiendo participar en la “caza de sellos”. Pero ojo, que la mayoría están dentro de las estaciones, antes de salir del picabilletes, por lo que tendréis que tener vista y memoria. Otros los podréis encontrar en las Midori no madoguchi. Y los de templos y museos creo que los encontraréis sin problema. De todas formas, si alguna vez se os pasa el sello de alguna estación, explicándoselo con modales al agente que está junto al picabilletes, por norma general no pondrá ninguna pega para dejaros pasar un momento y rematar la faena.

Mi libreta

Mi libreta

Posiblemente dentro de unos años mire mi libreta y recuerde con felicidad todos los momentos vividos en Japón, incluso si entonces estoy en Japón viviendo. Este tipo de cosas se convierten automaticamente en instrumentos de la nostalgia.

Desde Meiji Mura

Desde Meiji Mura



Shakin! Canciones educativas de calidad.
Agosto 23, 2009, 3:55 PM
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Mientras termino el próximo post sobre el desarrollo japonés (¡mañana estará listo!) os dejo un aperitivo de uno de los programas infantiles de Japón que más me han llamado la atención por su calidad artística. Se trata, como ya expliqué en un post anterior, de Shakin!

La siguiente canción, bastante pegadiza, habla a los niños sobre algunos de los secretos de la naturaleza, a través de un paisaje que se va transformando, dibujado con un aire bastante naïf que ayuda a despertar su imaginación. Me resulta especialmente agradable tanto por su duración como por la voz de la cantante. Se titula “¿Lo sabías?” 知るや君? (shiruya kimi?).

La segunda canción que quiero mostraros me ha sorprendido por su contenido. Se trata de la “canción del tiempo” o “canción reloj” うた時計 (Utadokei). Lo que muestra esta curiosa canción es la historia de la tierra desde el mismo momento del big bang, hasta un sorprendente y divertido final. Es uno de esos contenidos educativos que levantarían ampollas entre ciertos sectores conservadores recalcitrantes en los EE.UU. o incluso en España. Allí, en cambio, se muestra con la mayor naturalidad.

Esa es mi aportación de hoy. Espero que podáis disfrutarla. Opino que estas canciones tienen mucha más calidad que, por ejemplo, aquella del “superchufitroco” (que buenos, que buenos, los hace Damián) que perturbó nuestros subconscientes de pequeños.



Mylord Box, Shinjuku, nishiguchi
Enero 26, 2009, 10:44 AM
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Ayer justo volví de una semana de investigación intensiva en Tokyo. Por este motivo hace mucho tiempo que no publico nada, como suele ocurrir habitualmente. Mientras que pienso qué es lo próximo que voy a escribir, os voy dejando un pequeño entrante, compuesto por un video+foto, de una de esas chuladas que de vez en cuando aparecen en este país. Se trata de la Mylord Box, en Shinjuku, salida oeste junto a la línea Odakyu. La vi esta navidad, y la volví a visitar la semana pasada. Se trata de una caja de luz de unos dos metros de altura, con distintos diseños lumínicos que cambian a lo largo del día, y con los cuales se puede jugar posando la mano sobre las pantallas o bien colocándose justo delante de las mismas (cualquiera de ellas).

Mylord Box, efecto nieve

Mylord Box, efecto nieve

Esta navidad la gente se paraba bastante a jugar con el susodicho cacharro. En enero, cuando he vuelto a verla, parece que ya estaba un poco más olvidada. Aquí la gente se aburre deprisa de ciertas cosas.

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El autógrafo del arquitecto Tadao Andô
Noviembre 16, 2008, 11:38 PM
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Este post será breve (dentro de 45 minutos entro en clase, de hecho). El pasado domingo estuve en el Museo de Chikatsu Asuka en Ôsaka, obra del arquitecto Tadao Andô, para asistir a una conferencia del mismo que llevaba por título 「近つ飛鳥を梅いっぱいに!」(Chikatsu Asuka wo Ume Ippai ni!), cuya traducción provisional diré que es ‘¡Llenemos Chikatsu Asuka de cerezos!’ (una corrección quiero).

El nuevo libro de Tadao Andô

El nuevo libro de Tadao Andô

En esto que, por otra parte, el arquitecto Tadao Andô estaba presentando su nuevo libro, que ha salido el 25 de octubre de este año en la editorial Shinchôsha, y que tiene por título 「建築家 安藤忠雄」(Kenchikuka – Andô Tadao), en el que recoge algunas reflexiones sobre su vida, su modo de entender la arquitectura, la sociedad japonesa, y la idea de ciudad, dedicando un capítulo a Ôsaka.

El autógrafo del arquitecto

El autógrafo del arquitecto

Por supuesto que, como buen seguidor de su obra, compré su libro y me acerqué a él para que me lo firmara. Aunque sus “guardaespaldas” no me permitieron hacerme una foto con él, Andô-sama se mostró muy simpático, y comentó en seguida “¡ah, de España!” en cuanto le dije mi nombre, mientras autografiaba el libro. Luego, cuando le mostré la tarjeta, ya supo que venía desde Sevilla, ciudad para la que diseñó el pabellón de Japón en la Expo’92. Si os fijáis, mi nombre está escrito al revés, con el apellido por delante. Esto es debido a que el ayudante le leía mi nombre en la tarjeta, mientras él lo escribía en el libro. En mis tarjetas de la Japan Foundation el apellido viene por delante, así que el ayudante se debió de hacer un poco de lío. Sin embargo mola, ¿no?

Por lo demás, la conferencia fue bastante interesante y entretenida. Aunque parezca un tipo serio, Tadao Andô no paró de hacer bromas durante su intervención, y de hecho incluso reconoció que es en el trabajo donde se vuelve más estricto. Próximamente, las fotos del museo, y alguna explicación más sobre la conferencia del pasado domingo.



Retratos – 1 – Yukata con tacones frente al daibutsu. (Kamakura)
Octubre 16, 2008, 7:30 AM
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Yukata con tacones frente al daibutsu

Yukata con tacones frente al daibutsu

A menudo los elementos de la cultura japonesa se reconocen en la diferencia con lo foráneo. El traje de verano tradicional, el yukata, es una prenda cuyo uso, aunque no es habitual, sí está normalizado. Sin embargo, observemos un detalle de la imagen: los zapatos de tacón de una de las chicas. Es el “ruido” que desvía la atención. Pero esto no tiene nada que ver con el encuentro entre la tradición y la modernidad, sino con la permanencia de un importante objeto cultural en su uso descontextualizado de los festivales (matsuri) u otro tipo de ceremonias especiales. Sigue siendo una prenda valorada por su belleza, y no sólo por la tradición que tiene detrás. De hecho, es un atuendo que se renueva continuamente, y forma parte de las tendencias de la moda de cada estación. Ha sobrevivido a la historia.



Rokumeikan – (ARTÍCULO PARA FEIAP 2008) [EDITADO]
Agosto 4, 2008, 10:28 PM
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Estimados lectores. Me complace editar esta nota, y anunciar que todo ha quedado solucionado de manera muy satisfactoria. Desde aquí agradezco a los integrantes del Foro Español de Investigación sobre Asia Pacífico (FEIAP) su esfuerzo y atención. Como dije, esperaba que esto se arreglase, y se arregló.

En septiembre estará disponible el artículo en la web del FEIAP. Mientras tanto, podéis seguir accediendo al artículo a través del blog, hasta el día que sea publicado en el foro, momento en el que pasaré a ofreceros un enlace a dicha página.

Un saludo a todos, y que disfrutéis, debatáis y critiquéis mi artículo.

ROKUMEIKAN 鹿鳴館. JAPÓN Y LAS SOMBRAS DE UNA REPRESENTACIÓN ANTE EL MUNDO.

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ROKUMEIKAN 鹿鳴館. JAPÓN Y LAS SOMBRAS DE UNA REPRESENTACIÓN ANTE EL MUNDO. by Daniel Rubio Pérez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 España License.



Las puertas del Chûkagai (China Town)
Junio 28, 2008, 6:27 PM
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Algunas de las primeras fotos que tomé en Japón las hice en el Chûkagai, el barrio chino de Yokohama. Cada puerta tiene marcada su dirección geomántica según el animal: Pájaro Rojo al sur, Tortuga Negra al norte, Tigre Blanco al oeste y el Dragón Verde al este.

En el Chûkagai se puede comer buena comida china. Si se me permite hacer un apunte: la comida china que se sirve en España tiene una relación más estrecha con una de las naves industrial en Alcalá de Henares que con el país que parió a Deng Xiaoping.

A todos los que vayáis por primera (segunda o tercera) vez a Japón, os animo a visitar el Chûkagai. Es realmente espléndido. Os dejo con unas fotos.