Dadle tiempo al nuevo Godzilla (Crítica un 90% libre de spoilers)

DSC_0196
Desde que el pasado día 31 de julio viese en el cine el esperado lanzamiento de la nueva serie de Godzilla (‘Shin Gojira’, 2016), he estado pensando en la posibilidad de escribir o grabar algo para compartir mis impresiones. Quería hacerlo cuanto antes. Salí de la sala de cine encendido, con miles de ideas y algo enfadado por lo que había visto. Pero a medida que han pasado los días he podido pensar fríamente sobre la película, y he de confesar que no me ha disgustado del todo.

Me ahorraré los detalles técnicos de la película ya que los podéis encontrar aquí. Prefiero ir al grano y ofrecer algunas ideas sin apenas spoilers. La esperada resurrección, 12 años después, de la serie de Godzilla después del fin de la era Millenium no ha sido convencional. Las primeras imágenes del nuevo Godzilla ya me hacían sentir cierto recelo, e incluso llegué a pensar que el horrible y cadavérico aspecto de este nuevo monstruo podría tener relación con el final de Godzilla vs. Destroyah. Algo de eso hay, claro, aunque no porque exista una relación directa entre este Godzilla y el de aquella mítica película de 1995, sino por la importancia central que en esta nueva serie tiene la forma en que el Rey de los Monstruos “funciona” como el combustible de un reactor nuclear. Pero esto es algo que ya sabéis si habéis visto la serie Heisei.

Partamos de la base de que este es un nuevo amanecer para la serie de Godzilla. Anno Hideaki (Evangelion) y Higuchi Shinji (Ataque a los Titanes) han hecho hasta cierto punto un buen trabajo. Creo que han logrado crear una película que encuentra el equilibrio entre ser un caramelo para los fans de la serie, y una historia amena y visualmente impactante para el público general.

Su idea era conseguir que el público de 2016 reaccionase con una sensación parecida a la que debieron sentir los espectadores del primer filme en 1954: el horror ante una amenaza inmune a las armas convencionales.

Las escenas de destrucción, lo más importante para mi gusto en una kaijū eiga, son extraordinarias. A la altura de lo que se esperaría hoy de una película de este tipo. No han cometido el error de renunciar a los efectos digitales y volcarse en los efectos mecánicos, como en las clásicas películas del género tokusatsu. En esta película el CG (aunque en contadas ocasiones es mejorable), es de una calidad más que aceptable.

Era totalmente escéptico respecto al nuevo monstruo, pero diría que este nuevo Godzilla ha logrado algo que no esperaba: superar y diferenciarse del de Gareth Edwards (Godzilla, 2014). En este punto, me parece fantástico que Hollywood continúe con la serie de Godzilla de Edwards, con su propio estilo. Japón ha iniciado una nueva serie que tiene una personalidad propia. No hará falta otra ‘Final Wars’ para que un Godzilla japonés se mofe de un ridículo “Zilla” hollywoodiense (Godzilla, 1998).

El estilo general de la película recuerda al anime ‘Neon Genesis Evangelion’ (Anno Hideaki), y parece evidente que esta película ha sido creada pensando en la producción de la esperada ‘Godzilla vs. Evangelion’, hasta ahora una mera colaboración en merchandising y, según citan algunos medios japoneses, una broma de la productora para el Día de los Inocentes. No obstante, también es cierto que en la banda sonora de la película están incluidos algunos cortes de la banda sonora del anime de Evangelion, por lo que yo soy uno más de los que quieren creer que habrá un crossover en un futuro próximo.

Circulan además algunas imágenes de una figura de un Godzilla más delgado portando la coraza del EVA Unit-01, algo que sería realmente alucinante en el argumento de una futura película y que devolvería a Godzilla a su papel de colaborador con la humanidad como en el resto de filmes de las otras eras.

DSC_0199
Esta no es la figura a la que hago referencia en el texto, pero captáis la idea.

Aunque me gustaría comentar más cosas sobre el nuevo Godzilla he decidido no hacerlo porque parte del encanto de esta nueva película es descubrir lo que el nuevo kaijū puede hacer. Solo añadiré un par de notas negativas a estos comentarios (que podría ampliar en algún momento): Uno, el extensísimo elenco de actores y actrices, los interminables diálogos y los créditos en pantalla hacen de este filme una pesadilla traductológica. Un fuerte abrazo a la persona que se encargue de traducirla, subtitularla y localizarla. Y dos, poner a una nativa japonesa a interpretar el papel de una nativa estadounidense que habla un perfecto japonés pero suelta gratuitamente alguna palabra en inglés ha sido un error mayúsculo.

Hasta aquí diré por hoy. Ya tendremos tiempo de destripar más detalles. En cualquier caso, si sois aficionados a este tipo de cine, es una película a la que debéis dar una oportunidad.

Dadle tiempo al nuevo Godzilla (Crítica un 90% libre de spoilers)