El dispositivo portátil de Panasonic para limpiarse el ojete en cualquier momento y lugar

Seguramente se me esté escapando algo muy importante al ver este invento, pero de verdad que no comprendo cómo el ser humano ha llegado a este extremo: la máquina portátil de Panasonic para limpiarse el ojete wherever you want.

Bidé de bolsillo de Panasonic

Es producto del mes en el Bic Camera de Shinjuku, y la sorpresa al verlo ha sido mayúscula. Así nos venden la máquina:

“¿Has probado alguna vez la última tecnología japonesa en asientos de inodoro que limpia y refresca tu trasero con un chorro de bidé? “Handy Toilette” es un dispositivo portátil con batería que te permite limpiarte el ojete en el momento que quieras”.

Bidé de bolsillo de Panasonic

Y cuesta nada más y nada menos que 90 euros, el condenado. ¿Os imagináis llevar eso a todas partes?
– Cariño, ¿llevas las llaves?
– Sí.
– ¿La cartera?
– En mi bolsillo.
– ¿No te dejas el móvil?
– En el maletín… Ah, espera, se me olvida la máquina para limpiarme el ojete en el trabajo.

Bidé de bolsillo de Panasonic

Tengo muchas, muchísimas preguntas sobre este producto. Pero la primera que quiero hacer a Panasonic-san es “¿Por qué?“.

Señores, este es el primer paso hacia las famosas tres conchas.

El dispositivo portátil de Panasonic para limpiarse el ojete en cualquier momento y lugar

Fallo técnico con posible Sadako en la TBS

Hoso jiko

El pasado martes 23 de Octubre, sobre las 22:00, los espectadores del programa Kayoukyoku (火曜曲!) de la TBS vivieron una experiencia terrorífica. El programa que estaban disfrutando se interrumpió de repente, y en su lugar apareció una imagen extraña, una nebulosa de formas grises y negras difuminadas, que no pudo hacer más que despertar el pavor entre algunos nipones demasiado traumatizados con las películas de terror más populares de la última década en el país, y más concretamente con The Ring (リング).

Durante los minutos que aquella imagen deforme e irreconocible duró en pantalla, muchos telespectadores (y twitteros/twitteras) se quedaron agarrotados al cojín a la espera de que una terrible Sadako saliese del televisor.

Hosou jiko Twitter

Afortunadamente eso no sucedió. Aunque durante lo que duró el Housou Jiko (放送事故) de la TBS los comentarios en Twitter y Facebook se sucedieron y el término en cuestión llegó a ser Trending Topic. Todo quedó afortunadamente en un simple susto (¡¿Cómo no?!) y la cadena se disculpó posteriormente con el siguiente mensaje:

「先程の番組の中でお見苦しい所がありました お詫びいたします」
Hace un momento hemos mostrado algo impresentable en medio del programa, rogamos nos disculpen. 

La cadena también publicó sus disculpas al día siguiente en la web.

¿Y qué pasó con esas inquietantes formas grises? Pues que alguien encontró en Twitter la fuente de las mismas, y resultó que aquel mosaico espeluznante no era más que una ampliación de una foto del grupo Idol AKB48.

放送事故 TBS

Esto tiene mucha sustancia para escribir una nueva y aún más estúpida película de terror nipón. Atentos a vuestras pantallas.

Fallo técnico con posible Sadako en la TBS

Dentro de Hal Tokyo – Modo Gakuen (Cocoon Tower)

IMGP0593   Cocoon Tower / Shinjuku

Hoy he podido al fin entrar en la Cocoon Tower. Desde que vi por primera vez esta torre en construcción en el corazón de Shinjuku, quise entrar y subir a lo más alto. Normalmente la entrada no está permitida al personal ajeno a los centros de estudios que acaparan cada planta del edificio, pero de vez en cuando alguna actividad ofrece la oportunidad de acceder y conocer de cerca qué es lo que se cuece detrás de esos muros cortina curvilíneos.

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

En las 50 plantas de este edificio están integradas dos escuelas, el Modo Gakuen de Tokio, dedicada al diseño artístico y estético; y el HAL, un centro de estudios de tecnología, centrado principalmente en el desarrollo de juegos de última generación y creado con la participación de diversas empresas para satisfacer la demanda de mano de obra altamente cualificada de estas. Además de juegos, esta escuela está dedicada a todo lo que rodea este oficio, con lo que también hay departamentos para el desarrollo de gráficos por ordenador, música, diseño de automóviles, robótica y Nuevas Tecnologías de la Información. Las principales empresas que participan en este monstruoso centro de estudios son Nintendo y Microsoft, aunque también están Capcom, Square Enix, Production I.G., Tv Asahi, Yamaha, Softbank, Yahoo Japan, Rakuten, Hp, Fujitsu, entre otras muchas.

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

La persona que ha ofrecido el pequeño curso (en realidad, nada excesivamente interesante, ya veréis), es uno de los antiguos desarrolladores de House of the Dead en Sega, entre otros juegos, y ahora profesor en HAL. En curso consistió básicamente en ver cómo se movía una imagen estática en la Nintendo DS, es decir, el primer paso para introducir los gráficos en la consola portátil. Sin embargo, se quedó en poco más que media hora de photoshop, retocando la figura de un lobo a lo tonto, y luego la introduciéndola en la consola.

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

Nada del otro mundo, pero interesante por los comentarios del profesor, que entre otras cosas destacó que el que quiera estudiar en HAL tiene que mentalizarse de que se trata de un calvario de 4 años que requiere de mucho arte y un esfuerzo titánico a diario. Según sus propias palabras: “Si quieres echarte novia o novio, estudiar en el extranjero, o comer comida china o tailandesa, esta no es la escuela que buscas”. Se trata de una escuela muy estricta ya que los alumnos que se gradúan en la misma terminan trabajando para grandes empresas del sector, desarrollando juegos para XBOX o Nintendo, diseñando automóviles, o todo el apartado artístico que rodea a este maravilloso mundo.

Por cierto que la matrícula anual ronda los 1.300.000 yenes, casi 14.000 euros, un precio no demasiado elevado si consideramos que es Japón, y que el plantel de profesores y de colaboradores es de mucha categoría.

La mejor parte de la actividad vino después, cuando subimos al mirador de la planta 50, para observar el paisaje de Tokio desde una nueva perspectiva.

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

HAL - Modo Gakuen

Poco después fuimos bajando planta por planta, para ver las distintas aulas y conocer cuál era la finalidad de cada una.

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

Como he comentado antes, uno de los departamentos se dedica al diseño de automóviles, buscando qué aspecto tendrán los coches que veremos dentro de algunos años.

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

También encontramos las aulas donde se crean los efectos y la música de las animaciones, así como el doblaje de las películas y videojuegos.

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

En esta otra sala llena de cacharros de Apple es donde verdaderos artistas hacen todo el diseño gráfico no sólo de juegos, sino también del aspecto de los productos que compramos a diario, sus anuncios, envoltorios, etc. Por supuesto, hay otra sala enorme con PC’s donde se crea todo el arte que rodea a los juegos de XBOX.

Pudimos ver asimismo la sala donde se realiza la captura de movimiento para las animaciones en 3D, así como a algunos alumnos trabajando en sus diseños tridimensionales, y un aula de robótica en plena actividad a la que no pudimos pasar, y cuyos alumnos opusieron un poco de resistencia cuando intentamos tomar fotografías.

Por supuesto, después de la visita, hubo regalo: póster más carpeta con toda la información sobre HAL. Una visita curiosa que ha merecido la pena, y que os recomiendo si alguna vez tenéis la oportunidad de hacerla. Por cierto que hay un dato curioso sobre esta escuela, y es que se trata del segundo centro educativo más alto del mundo, con 204 metros de altura, después de la Universidad Estatal de Lomonosov en Moscú, con 240 metros de altura. Lo curioso es que mientras que la Cocoon Tower alberga 50 plantas, la universidad de Lomonosov sólo tiene 36. Una última cosa: la Cocoon Tower es también el diecisieteavo edificio más alto de Tokio.

HAL - Modo Gakuen

*Las fotos tuve que tomarlas con el móvil, así que os pido disculpas por la baja calidad.

Dentro de Hal Tokyo – Modo Gakuen (Cocoon Tower)

La construcción de la torre Tokyo Sky Tree en Time-Lapse

Vía Pink Tentacle podemos ver un vídeo en el que se muestra la construcción de la torre Tokyo Sky Tree, en proceso desde 2009, y que medirá 634 metros, convirtiéndose en la estructura más alta de Japón. Esta enorme torre responde al crecimiento de la ciudad en los últimos 30 años, siendo no sólo un futuro referente importante que probablemente sustituya a la Torre de Tokyo, sino además una antena de comunicación cuya señal digital cubre el espectro al que la antigua torre de 333 metros de altura no podía llegar. Se calcula que con sus 634 metros, el área al que la señal de esta nueva torre llegará abarcará todo Tokyo-to, Chiba-ken y Saitama-ken; y que llegará asimismo a Ibaraki-ken, Tochigi-ken, Gunma-ken y Yamanashi-Ken.

La Tokyo Sky Tree estará terminada en diciembre de 2011, y será abierta al público en la primavera de 2012. Obviamente será un punto turístico insalvable. La torre tendrá dos miradores, uno a 350 metros de altura, y otro a 450 metros, convirtiéndose ambos en los más elevados de Japón.  El nombre fue sometido a votación desde octubre de 2007, y finalmente en 2008 se eligieron seis finalistas: Tokyo Edo Tower, Tokyo Sky Tree, Mirai Tree, Yume Miyagura, Rising East Tower, y Rising Tower, siendo Tokyo Sky Tree el elegido.

Fuente: japantrends.com

Podemos hacer una pequeña comparativa entre otras torres remarcables del mundo, para ver la magnitud de este proyecto que pronto podremos disfrutar:

De esta manera, podemos observar claramente cómo en apenas un par de años tendremos un nuevo referente en el paisaje de la ciudad de Tokyo, así como en lo que a arquitectura y comunicación se refiere. Podemos seguir el proceso de construcción de la torre, así como acceder a otra información adicional en la página oficial: http://www.tokyo-skytree.jp/index.html

La construcción de la torre Tokyo Sky Tree en Time-Lapse

El primer ferrocarril de Japón: del juego a la obsesión

Este post forma parte de un artículo más extenso que el autor está preparando en la actualidad.

Hoy es evidente que el tren ha cambiado el modo de vida de la sociedad japonesa, la forma de sus ciudades, su identidad y, cómo no, la movilidad por el archipiélago. El tren es, con toda seguridad, el medio mejor desarrollado dentro de Japón, y sin duda un elemento indispensable y un símbolo del desarrollo del país. Al igual que en otras naciones, la introducción de este medio de transporte, hace apenas 150 años, cambió por completo el concepto de movilidad. No obstante, el tren ha tenido un impacto especial en la vida de los japoneses, y ha transformado radicalmente el paisaje de las ciudades, llegando a hundirse en las raíces de la identidad japonesa, o incluso en la imagen exterior del país.

La llegada del comodoro norteamericano Matthew Calbraith Perry en 1853 introdujo el primer “germen” del desarrollo ferroviario en Japón, por así decirlo, con una pequeña muestra de la técnica y el desarrollo que los “bárbaros” habían alcanzado. Al regreso a la bahía de Tōkyō del comodoro Perry, en 1854, se permitió a un grupo de oficiales del bakufu visitar las naves norteamericanas. Los japoneses quedaron maravillados por la maquinaria a vapor de los occidentales, y se vieron aún más sorprendidos con la diversidad de regalos que el gobierno norteamericano ofreció a Japón. Entre ellos, uno de los más llamativos era una pequeña locomotora a vapor con un ténder, y un pequeño vagón que, según la descripción del cronista de la expedición Francis Hawks, “apenas podría albergar a un niño de 6 años”.

Pese al tamaño de la locomotora, que había sido llevada en calidad de muestra del progreso occidental, algunos de los oficiales que la vieron por primera vez en funcionamiento se empeñarían en montar, y posteriormente la máquina se convertiría en un divertimento para algunos afortunados japoneses. Tal como cuenta el cronista de la misión americana, para montar en la máquina los japoneses terminaban subiendo al tejado del vagón, y gritaban con sorpresa cada vez que el vapor de la locomotora silbaba en su pequeño recorrido circular de apenas 110 metros.

Este regalo tendrá para Japón más importancia de la que se pensó en un primer momento, pues se convertiría en uno de los detonadores del descontento general de un importante sector de la población, que sentía haber sido anclado en el pasado lejos de las puertas del progreso. El Sakoku (el ostracismo nacional dictado por los Tokugawa desde 1635), para muchos intelectuales de la época, había desviado a Japón de las naturales vías del progreso tecnológico que otras naciones habían alcanzado con el libre intercambio de conocimiento.

Representación del primer tren, según un dibujo japonés. Fuente: http://ocw.mit.edu/ans7870/21f/21f.027/black_ships_and_samurai/bss_essay07.html

Apenas 15 años después de que el regalo del comodoro M.C. Perry causara furor entre los japoneses y contribuyera a la caída de los Tokugawa y a la restauración del emperador en el poder, las primeras líneas de ferrocarril estaban ya siendo trazadas en el archipiélago. Las negociaciones para conseguir la inversión necesaria para trazar la primera línea de ferrocarril real de Japón habían comenzado tan pronto como Mutsuhito inauguró su cargo como máximo poder político del país. Esta primera vía, sin duda, debía conectar las ciudades que estaban desarrollando todo su potencial en la época: Tōkyō, que se había convertido rápidamente en el eje donde se centralizaba todo el poder; y Yokohama, el primer puerto abierto a las naciones extranjeras tras el largo periodo de enclaustramiento, y una ciudad en la que ya residían alrededor de 900 extranjeros entre cuerpos diplomáticos y expertos que habían sido llamados por el mismo gobierno japonés como instructores para los futuros gobernantes, legisladores e ingenieros del nuevo Japón.

Pese al entusiasmo por la empresa de crear el primer tramo ferroviario en el nuevo Japón, las primeras pruebas fueron un auténtico fracaso y el desarrollo de la primera línea tardaba en concluir. Entre las razones de dicho fracaso, en primer lugar, al parecer el contratista británico no habría conseguido el suficiente capital para desarrollar todo el proyecto adecuadamente. Por otra parte, muchos de los extranjeros que habían llegado a Japón en calidad de ingenieros o empleados de esa industria terminaron por dedicarse a explorar el país en una suerte de “vacaciones orientales” más que desarrollar el trabajo por el que habían sido llamados, frente a los nativos empleados, para los que todo lo referente al ferrocarril era nuevo y desconocido.

Un billete de Yokohama a Kawasaki. Museo del ferrocarril de Ômiya.

Al fin, el 14 de octubre de 1872 la primera línea entre Tōkyō y Yokohama era inaugurada con la audiencia del emperador y todos los representantes políticos y consulares, así como “los embajadores de Kiu Kiu” y los jefes Ainu, según la descripción entusiasta de William Griffis, un profesor americano presente en la ceremonia de apertura.

Partícipes del mismo entusiasmo que Griffis, los japoneses no tardaron en unirse a la causa ferroviaria, y en apenas un año 25 locomotoras, kilómetros de vía y 158 vagones fueron importados por Japón para enlazar cada una de las provincias del país.

Era el comienzo de la gran red ferroviaria de Japón, que, como hemos podido aprender, comenzó con un regalo estadounidense.

El primer ferrocarril de Japón: del juego a la obsesión

El museo del ferrocarril en Ômiya, Tokyo

En Ômiya, Tôkyô, se encuentra el museo del ferrocarril, Tetsudô Hakubutsukan 鉄道博物館, que para los amantes de los trenes es un auténtico santuario (faltaría más). Hay muchos otakus de los trenes en Japón, y la razón es obvia: es el medio de transporte por excelencia del país. Los trenes atraviesan todo el archipiélago, vertebran las ciudades y conectan todos y cada uno de los puntos de Japón. Además, no es sólo por su utilidad por lo que son admirados. El tren, a día de hoy y en un país como Japón, sigue siendo uno de los símbolos más notables de lo que se ha llamado progreso.

Aunque no pretendo extenderme mucho, sí quiero ofreceros algunas fotos del álbum sobre este museo. Dentro del recinto uno puede disfrutar de los trenes más antiguos hasta explicaciones sobre los últimos modelos que saldrán para la alta velocidad japonesa. Es un lugar para la nostalgia. Se permite a los visitantes subir a vagones de los años 20, 30, 40, 50… Todos con su peculiar encanto y bien conservados. Además, para los fanáticos del tren, hasta la entrada al museo es especial. Uno no se baja en Ômiya y llega directamente. Desde la estación, debemos tomar un tren especial que nos dejará en la puerta del museo. El pavimento de la entrada también está decorado con los distintos paneles de información que hubo en diferentes épocas.

http://www.flickr.com/photos/vidaenmarte/3937175522/sizes/l/in/set-72157622416024184/

Dentro del museo comenzaremos viendo algunos de los ferrocarriles que por primera vez circularon por Japón. Cuenta Pat Barr en The Deer Cry Pavilion que la primera vez que en Japón se hizo el trazado de la línea de tren, probablemente con tal de preservar de alguna manera antiguos caminos y sendas, aquel estaba lleno de subidas, bajadas y curvas, de tal manera que incluso en algunos tramos la vía se había hundido. Este despropósito tuvo que ir a repararlo E.G. Holtham, un exquisito englishman con gran habilidad para construir líneas de ferrocarril. Él mismo escribiría en su libro Things Japanese cómo el archipiélago nipón no era precisamente el lugar idóneo para que se desarrollase el tren, por ser montañoso y estar llena su geografía de pronunciados accidentes.

Uno de los primeros billetes de tren entre Yokohama y Kawasaki. Traducido a Inglés, Francés y Alemán en el reverso.
Uno de los primeros billetes de tren entre Yokohama y Kawasaki. Traducido a Inglés, Francés y Alemán en el reverso.

Sin embargo el proyecto para crear una moderna red de ferrocarril en Japón se convertiría en una de las prioridades del país, impulsada con especial fervor por Masaru Inoue, figura pública de la era Meiji que hoy es recordado como “el padre del ferrocarril en Japón”. Desde los primeros trenes manufacturados en la industrial Inglaterra, Japón pasaría, a lo largo del siglo XX, a construir sus propias máquinas, al tiempo que surgían numerosas compañías privadas de ferrocarril.

Hibari, Hayabusa, Akebono, Kodama… Todos estos trenes, repartidos en distintos puntos de la geografía de Japón, serían tanto máquinas como personajes entrañables que hoy muchos ancianos recuerdan con nostalgia. Estos trenes, con sus colores característicos, sus sonidos y su cadencia, son hoy una parte importante del patrimonio cultural del país.


Arthur Koestler contaba en El loto y el robot que aún en los años 50, algunos ancianos japoneses seguían viendo al tren como un invento nuevo. No es de extrañar que, como en muchas otras cosas, los japoneses considerasen aquellas máquinas como algo extranjero, que no había surgido en su propia cultura. Aunque, como casi todo en este país, sin duda pronto supieron imprimir su carácter en este invento, y convirtieron el ferrocarril en un elemento propio de la cultura japonesa, un producto transformado y adaptado a los esquemas de su imaginación.

El museo del ferrocarril en Ômiya, Tokyo

Cantando las estaciones de la Yamanote 山手線の歌

La línea de tren tokiota Yamanote, circular, con sus 29 estaciones, es el auténtico corazón (o arteria mayor) de la metrópolis. Esta línea es tan famosa, y forma una parte tan importante de la historia y la vida de Tokyo, que hasta se le ha compuesto una famosa canción que ayuda a recordar sus estaciones. Si alguna vez vas a Tokyo, y quieres conocer mejor esta línea, apréndete la canción y disfruta de los 4 minutos que hay entre estación y estación. Aquí, un video para que la escuches.

Tôkyô, Kanda, Akihabara,
Okachimachi, Ueno, Uguisudani,
Nippori, Nishinippori, Tabata,
Komagome, Sugamo, Ôtsuka,
Ikebukuro, Mejiro, Takadanobaba,
Shin-Ôkubo, Shinjuku, Yoyogi,
Harajuku, Shibuya, Ebisu,
Meguro, Gotanda, Ôsaki,
Shinagawa, Tamachi, Hamamatsuchô,
Shinbashi, Yûrakuchô, Tôkyô…
(xN)

Cantando las estaciones de la Yamanote 山手線の歌