Sonido rockabillero en Yoyogi – Levels Harajuku

Rockabilly in Yoyogi

De entre los muchos japoneses ya entrados en años con los que me cruzo a diario, tal vez estos sean algunos de los que más admiro: los Rockabillies. Todos los domingos, con lluvia (como el de las fotos), sol o viento, allí están contoneándose como en una cafetería de una carretera perdida de Kansas en los años 50, al ritmo del sonido rockabillero. Puro derroche de energía y pura ruptura del día a día.

Rockabilly in Yoyogi

Rockabilly in Yoyogi

Hay más grupos, pero entre ellos, aquí tenéis a los Satanases del Infierno a Levels Harajuku (¿tal vez querían decir “rebels”?). Viva ellos. Muerte a las corbatas.

Rockabilly in Yoyogi

Rockabilly in Yoyogi

De vez en cuando otra “panda” de Rockabillies se pone cerca, y empieza a hacer la puñeta con su música.

Rockabilly in Yoyogi

Rockabilly in Yoyogi

Rockabilly in Yoyogi

Pura afición, y no ese malsano gasto diario de moral con el “sí, bwana”, el “ganbare” vacío y la bebida vitamínica del mediodía como sustitución de un buen almuerzo.

Sonido rockabillero en Yoyogi – Levels Harajuku

Agradeciendo a los muñecos su servicio, a la manera shintoista 人形感謝祭 (Ningyou kansha sai)

人形感謝祭 Thanks Dolls in Meiji Jingu

En la tranquilidad del Meiji Jingu oímos una solitaria rabieta. Una madre seca las lágrimas a un niño que está asistiendo a una inexplicable ceremonia de despedida. Adiós y gracias a aquel peluche, muñeco o muñeca que le ha acompañado durante unos cuantos años de su infancia. Pero también hay mayores, ancianos y ancianas, que dicen adiós a aquella muñeca que abrazaban camino de la escuela, en el Japón de la posguerra. O adultos que no pueden tirar a la basura, sin más, aquel simpático trozo de trapo, o ese peluche cuyo color ya está castigado por el tiempo y el sol, y que esperaba su llegada cada día en los absurdos años 80.

人形感謝祭 Thanks Dolls in Meiji Jingu

人形感謝祭 Thanks Dolls in Meiji Jingu

Es el día de agradecimiento a los muñecos, el Ningyou Kanshasai (人形感謝祭 ), que se ha celebrado el 14 de Octubre de 2012 bajo una fina y melancólica lluvia. Miles de juguetes antropomorfos y zoomorfos, decenas de miles podríamos decir sin temor a equivocarnos, han llegado al Meiji Jingu desde cada rincón de Japón.

人形感謝祭 Thanks Dolls in Meiji Jingu

人形感謝祭 Thanks Dolls in Meiji Jingu

Los que han querido acercarse al templo han entregado allí a sus viejos compañeros. Compañeros que no podemos decir que sean inanimados, ya que en el día en el que se le agradecen sus servicios es cuando más salta a la vista que el animismo es algo que aún sigue dentro de cada japonés, lo que insufla vida a cada objeto que ellos consideren o sientan como vivo. La vida más allá de la biología.

人形感謝祭 Thanks Dolls in Meiji Jingu

人形感謝祭 Thanks Dolls in Meiji Jingu

Los visitantes, los que entregan sus antiguos juguetes, hacen una ofrenda en un rincón del muestrario interminable, escriben en láminas de papel con forma humana su plegaria, y luego se detienen a observar esta maravillosa colección de recuerdos individuales.

人形感謝祭 Thanks Dolls in Meiji Jingu

人形感謝祭 Thanks Dolls in Meiji Jingu

Por cada uno, una historia. Por cada juguete una infancia. Los encargados de colocar, siempre mirando hacia el pabellón principal del Meiji Jingu, a estos antiguos compañeros de batalla, lo hacen con sumo cuidado, incluso deteniéndose a comentar y a observar alguna muñeca extraordinaria, o extraña.

人形感謝祭 Thanks Dolls in Meiji Jingu

人形感謝祭 Thanks Dolls in Meiji Jingu

Y entre los que sólo han venido a mirar, cómo no, restalla como un látigo el sentimiento de nostalgia cuando encuentran entre la multitud alguna cara conocida de la infancia.

Todos estos muñecos luego serán retirados. Es el último adiós a aquellos viejos trozos de trapo, algodón, plástico, madera, tela… que dejaron de ser producto para convertirse en seres vivos, en confidentes, y en compañeros.

*Más fotos en mi cuenta de Flickr.

Agradeciendo a los muñecos su servicio, a la manera shintoista 人形感謝祭 (Ningyou kansha sai)

En las tripas de Enoshima (o el Triforce que no era un Triforce)

Enoshima 江ノ島

Y en estas que un fin de semana decidí ir a Enoshima. Mi objetivo principal era Kamakura, pero pasé de camino por la isla, y me quedé más tiempo de lo planeado. Muchas personas acuden a Enoshima con el buen tiempo, bien para hacer una barbacoa debajo del puente que lleva a la isla junto a la playa, para pescar, disfrutar de las aguas en la playa rocosa, o simplemente pasear por los templos, admirar el paisaje y sorprenderse ante la abundancia de este lugar.

La historia de Enoshima está directamente relacionada con la de dos deidades: Benzaiten y el dragón de cinco cabezas (Gozoryu). Pero también con el nacimiento de la biología marina en Japón, e igualmente se cuenta una leyenda sobre el nacimiento de la acupuntura tras un tropezón del maestro ciego Sugiyama Waichi.

Enoshima 江ノ島

El puente que lleva a la isla es el Enoshima Benten, o Bentenbashi. Es un paseo agradable, en el que se puede observar toda la bahía. Hasta 1891 a Enoshima sólo se podía ir en canoa. Fue en ese año (Meiji 24) cuando se construyó el primer puente de madera que conectaba la costa con la isla. Antes de la existencia de ese puente, el biólogo marino y humanista estadounidense Edward Sylvester Morse descubrió el montículo de Oomori en un viaje a Tokio desde la que era la residencia habitual de los oyatoi gaikokujin (extranjeros contratados) en Yokohama. Poco después instalaría un laboratorio en la isla, y comenzaría sus estudios sobre las especies autóctonas. La historia de Edward S. Morse estuvo muy ligada a Japón, y particularmente a la de la Universidad de Tokio, junto a otros grandes maestros de la época como el estadounidense con ascendencia malagueña Ernest Francisco Fenollosa, o el padre de la arquitectura moderna japonesa, Josiah Conder.

Enoshima 江ノ島

Al pisar la isla, nos da la bienvenida el antiguo torii de bronce, el Seidono Torii, que es Patrimonio Cultural de la Ciudad. Data de 1821, antes de la apertura de fronteras del país (el fin del sakoku o “país encadenado”). Tras el arco de bronce, tenemos una empinada calle abarrotada de tiendas que nos lleva hacia el Enoshima Jinja.

Enoshima 江ノ島

Esto no es nada. Aún quedan muchos peldaños por subir. Hay tarjetas de un día que permiten subir al faro de Enoshima, y también utilizar las escaleras mecánicas que hay en algunos tramos. Demasiadas escaleras, aunque por el paisaje (y los gatos) bien merece la pena el esfuerzo.

Enoshima 江ノ島

Enoshima 江ノ島

Ejercitando las piernas mientras nos vamos adentrando en la naturaleza, llegamos por fin al Enoshima Jinja, con tres pabellones en los que se venera a tres diosas: Tagitsuhime no mikoto, Ichikishimahime no mikoto y Tagirihime no mikoto. Además, de vez en cuando sitúan esta suerte de umbral que las parejas pasan, para luego hacer una plegaria, previo pago del impuesto revolucionario deífico. 

Enoshima 江ノ島

Aquí una muchachas colgando su mala fortuna. Los templos hacen su agosto vendiendo todo tipo de amuletos y con el tradicional Omikuji en el que un papel escogido al azar nos dice nuestra suerte para el presente año.

Enoshima 江ノ島

Muchos de los obsesos de The Legendo of Zelda ya habréis puesto los ojos como platos si no conocéis la historia del Triforce. En realidad, el hecho de que haya tantos Triforce en Enoshima es porque se trata del Mon o emblema de la familia Hojo, una casa que cobró mucha importancia en el país y llegó a gobernarlo en el siglo XIII.  La leyenda de su origen cuenta que Tokimasa Hojo (1138-1215) fue a rezar a una de las cuevas de la isla para pedir prosperidad para su familia. El propio Dios Dragón, protector de los pescadores, apareció ante él y accedió a sus plegarias, cediéndole tres escamas de su cuerpo, que luego pasarían a ser el emblema de esta casa: tres triángulos formando una pirámide. De ahí que la isla esté llena de Triforces y dragones, lo que le da a todo un aspecto más épico y fantástico.

Enoshima 江ノ島
Enoshima 江ノ島

Pero no todo iban a ser escaleras y plegarias. Rodeando la isla, encontramos la playa rocosa y el acantilado de Chigo ga fuchi, donde la gente viene a pescar, pasear y disfrutar de las piscinas naturales. También es donde accedemos a las grutas, en las que nos ofrecerán una vela para hacer uno de los tramos. Desde esta zona, en días muy despejados, se puede observar el Fuji.

Enoshima 江ノ島

Simplemente sentarse allí y ver cómo rompen las olas contra las rocas es suficiente para olvidar el estrés y disfrutar de un día magnífico. Aunque para llegar hasta allí se requiere de unas buenas piernas. No hay atajos por tierra.

Enoshima 江ノ島

En las rocas encontraréis sobreabundancia de tiñuelas (ligia oceanica), también llamadas “cucarachas de mar”, aunque a mi me parecen más un híbrido entre gamba y lepisma. Hay millones de ellas, y huyen despavoridas a gran velocidad ante cualquier amenaza. Su abundancia no es nada especial. En esta isla abunda la vida: libélulas, águilas, gatos, arañas…

Enoshima 江ノ島

Obviamente, la cocina local es rica en productos del mar. Podemos encontrar amontonadas las conchas de los moluscos a la entrada de muchas tiendas del lugar. Las tiendas de Enoshima son muy pintorescas, no sólo por su aspecto antiguo, sino por la venta de bebidas ya olvidadas en otros lugares, en botellas que harían las delicias de muchos coleccionistas.

Enoshima 江ノ島
Enoshima 江ノ島

Llegados a uno de los puntos más altos de la isla, encontramos la Ryuren no kane, o Campana del Dragón Enamorado. Aquí vienen las parejas a hacerla sonar y prometerse amor eterno ante los dioses y el horizonte. También han colocado una reja que hoy está cargada de candados (maldita costumbre) para simbolizar la unión indestructible. Es muy simbólico e irónico que casi todos esos candados se oxiden y caigan rápidamente debido al aire cargado de sal oceánica. Todo se oxida, amigos. Hasta las relaciones humanas.

Enoshima 江ノ島 Cats

Y por supuesto los gatos. Son otro atractivo turístico en Enoshima. En el camino encontramos fotos e información sobre estas criaturas, que están ya tan acostumbradas a la presencia humana, que se acercan y se dejan tocar. Este dormía plácidamente en la roca y te lamía la mano si le tocabas la pata o la cabeza.

Los gatos, las olas, los dragones y las vistas. Enoshima sin duda se ha convertido en uno de mis lugares favoritos para vivir. Tal vez, con suerte, en un futuro pueda pasar más tiempo cerca de Enoshima. Hay mucho que contar sobre esta isla. Tal vez en futuros artículos, y en próximas visitas, pueda ofreceros una nueva perspectiva.

En las tripas de Enoshima (o el Triforce que no era un Triforce)

Un paseo por el Shakujii Kōen de Tokio – 石神井公園

Shakujii Kouen 石神井公園

Tokio está lleno de rincones entrañables que merecen la pena ser visitados, aunque no sean de por sí demasiado conocidos. Hace poco me quejaba estúpidamente de falta de planes para el fin de semana, así que pregunté a unos amigos japoneses sobre algún lugar agradable, en plena naturaleza, donde fuese interesante hacer un safari fotográfico. Sin dudarlo, la primera respuesta que me dieron fue el parque Shakujii 石神井公園. Este es uno de los parques más grandes de Tokio, situado al oeste de la metrópolis, y al que se puede llegar tanto con la línea Chuo de la JR, como con la Seibu Shinjuku o la Seibu Ikebukuro. En mi caso, al ser un ciudadano de pleno derecho de la Seibu Shinjuku, partí desde Toritsu Kasei 都立家政駅 hasta Kamiigusa 上井草駅, apenas 15 minutos.

Shakujii Kouen 石神井公園

Una vez llegas a Kamiigusa, y le sacas la foto de rigor a la estatua del Gundam (para algo es la ciudad del anime), hay que tomar un autobús que de deja en la entrada del parque, junto al estanque de los patos, y de las barcas con forma de cisne.

Shakujii Kouen 石神井公園

En este lugar, inaugurado como parque en 1959, la naturaleza se desata en forma de mosquitos, libélulas, arañas, cigarras (montones de cigarras en agosto), mariposas, y toda suerte de insectos. El parque tiene caminos de tierra, alguna zona de cesped, y zonas de hierba alta donde hay bastantes mosquitos, aunque afortunadamente ningún Pokémon salvaje. No ha habido necesidad, por tanto, de sacar las pokebolas en público.

Shakujii Kouen 石神井公園

Shakujii Kouen 石神井公園

Shakujii Kouen 石神井公園

Las variedades de árboles son un buen cobijo para pasear sin demasiado calor: arces, cipreses, sauces, zelkovas, y hasta cerezos. Con su altura y frondosidad dejan en la penumbra buena parte del paseo que rodea el lago Sanpō-ji 三宝寺池. Todo el camino, por cierto, se realiza sobre una plataforma de madera.

Shakujii Kouen 石神井公園

Shakujii Kouen 石神井公園

Situado en el distrito de Nerima, famoso por sus Daikon o nabos japoneses, este lugar es sin duda conocido entre los tokiotas gracias a la cultura popular. No en vano, el estanque es un lugar frecuentemente utilizado para rodar melifluas escenas en las que una pareja pasea en barca. El lugar posee sin duda una luz muy cálida y agradable al atardecer, y salvo por el concierto interminable de las cigarras en agosto (ríanse ustedes de las vuvuzelas), se trata también de un lugar silencioso.

Shakujii Kouen 石神井公園

Shakujii Kouen 石神井公園

Cuentan que este es el parque que aparece en numerosas ocasiones en Ranma ½, al tener lugar la historia en el mismo distrito de Nerima. Yo no lo puedo confirmar, pero si es así, y alguno o alguna es fan de la serie, que no dude en visitar este parque. Eso sí, en verano protección contra los mosquitos. Los enormes árboles ya se encargarán de protegeros contra el sol.

Un paseo por el Shakujii Kōen de Tokio – 石神井公園

Pepsi de sandía con sal 塩スイカペップシー “El sabor refrescante del verano”

El otro día en Shinagawa, justo después de recoger mi tarjeta de residencia, y con la garganta seca como una mojama, entré en una Konbini para buscar algo que llevarme al gañote. Suelo beber café en lata, té o algún zumo, pero ese día, ya con la tarjeta y con ganas de celebrar este pequeño paso, me dio por probar algo nuevo. Así que me fijé en el lineal y no pude evitar clavar la mirada en una roja y aparentemente deliciosa bebida. Se trata de la Pepsi de sandía con sal, una bebida de venta limitada a este verano (palabra clave “gentei shouhin” 限定商品).

Pepsi de Sandía con sal

Hace años probé y escribí también sobre la Pepsi de yogurt, o Pepsi blanca, que creo que ha caído en el olvido. En esta ocasión han intentado llevar al buche de millones de japoneses un sabor típico de verano, como es el de la sandía. ¿Por qué con sal? Muchos de vosotros ya lo sabréis. En todo el mundo se toma la sandía con una pizca de sal, dicen, para hacerla más refrescante al gusto.

Personalmente no soy un fan de esa fruta, entre otras cosas porque al natural me causa unos dolores de estómago importantes. La bebida no me hace daño (creo), pero tampoco puedo decir que esté buena. Sigo prefiriendo bebidas sin gas y por otra parte, me pareció un tanto empalagosa. Aunque también hay gente que llama cada día con ahínco a las puertas del palacio de la diabetes. A esa gente le gustará esta bebida, como le puede gustar una tortilla de nutella con lacasitos.

Para compensar este post tan pobre, os dejo un mítico vídeo de Petey Greene sobre cómo se come una sandía (le fastidia que le echen sal).

Pepsi de sandía con sal 塩スイカペップシー “El sabor refrescante del verano”

Un Awaodori inesperado en Toritsu Kasei

Como sabéis algunos por anteriores post, actualmente estoy viviendo en un barrio muy tranquilo llamado Wakamiya, cuya estación de tren es la de Toritsu Kasei. El pasado domingo, derrotado por el calor y harto de estar en casa, decidí salir a tomar algunas imágenes relajantes del entorno. Mi idea era ofreceros un vídeo con el que tratar de transmitir de la mejor forma posible no sólo los sonidos, los colores y las formas, sino también las sensaciones. Eso intenté cuando tomé las primeras imágenes. Para mi sorpresa, al doblar la esquina encontré a unas mujeres ataviadas con el típico traje del Awaodori, muy reconocible particularmente por el sombrero.

Así que aquí os ofrezco todas las sensaciones de la tarde del 29 de julio juntas: del paseo sosegado, al festival inesperado. Del final de la tarde, a los últimos desfiles del Awaodori. El bullicio, la comida, el sonido armónico e insistente del matsuri japonés.

Espero que os guste el vídeo. Varios apuntes: son 8 minutos y medio. Podéis ponerlo en 1080p o 720p para verlo en HD y en 3D.

Un Awaodori inesperado en Toritsu Kasei

Dentro de Hal Tokyo – Modo Gakuen (Cocoon Tower)

IMGP0593   Cocoon Tower / Shinjuku

Hoy he podido al fin entrar en la Cocoon Tower. Desde que vi por primera vez esta torre en construcción en el corazón de Shinjuku, quise entrar y subir a lo más alto. Normalmente la entrada no está permitida al personal ajeno a los centros de estudios que acaparan cada planta del edificio, pero de vez en cuando alguna actividad ofrece la oportunidad de acceder y conocer de cerca qué es lo que se cuece detrás de esos muros cortina curvilíneos.

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

En las 50 plantas de este edificio están integradas dos escuelas, el Modo Gakuen de Tokio, dedicada al diseño artístico y estético; y el HAL, un centro de estudios de tecnología, centrado principalmente en el desarrollo de juegos de última generación y creado con la participación de diversas empresas para satisfacer la demanda de mano de obra altamente cualificada de estas. Además de juegos, esta escuela está dedicada a todo lo que rodea este oficio, con lo que también hay departamentos para el desarrollo de gráficos por ordenador, música, diseño de automóviles, robótica y Nuevas Tecnologías de la Información. Las principales empresas que participan en este monstruoso centro de estudios son Nintendo y Microsoft, aunque también están Capcom, Square Enix, Production I.G., Tv Asahi, Yamaha, Softbank, Yahoo Japan, Rakuten, Hp, Fujitsu, entre otras muchas.

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

La persona que ha ofrecido el pequeño curso (en realidad, nada excesivamente interesante, ya veréis), es uno de los antiguos desarrolladores de House of the Dead en Sega, entre otros juegos, y ahora profesor en HAL. En curso consistió básicamente en ver cómo se movía una imagen estática en la Nintendo DS, es decir, el primer paso para introducir los gráficos en la consola portátil. Sin embargo, se quedó en poco más que media hora de photoshop, retocando la figura de un lobo a lo tonto, y luego la introduciéndola en la consola.

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

Nada del otro mundo, pero interesante por los comentarios del profesor, que entre otras cosas destacó que el que quiera estudiar en HAL tiene que mentalizarse de que se trata de un calvario de 4 años que requiere de mucho arte y un esfuerzo titánico a diario. Según sus propias palabras: “Si quieres echarte novia o novio, estudiar en el extranjero, o comer comida china o tailandesa, esta no es la escuela que buscas”. Se trata de una escuela muy estricta ya que los alumnos que se gradúan en la misma terminan trabajando para grandes empresas del sector, desarrollando juegos para XBOX o Nintendo, diseñando automóviles, o todo el apartado artístico que rodea a este maravilloso mundo.

Por cierto que la matrícula anual ronda los 1.300.000 yenes, casi 14.000 euros, un precio no demasiado elevado si consideramos que es Japón, y que el plantel de profesores y de colaboradores es de mucha categoría.

La mejor parte de la actividad vino después, cuando subimos al mirador de la planta 50, para observar el paisaje de Tokio desde una nueva perspectiva.

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

HAL - Modo Gakuen

Poco después fuimos bajando planta por planta, para ver las distintas aulas y conocer cuál era la finalidad de cada una.

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

Como he comentado antes, uno de los departamentos se dedica al diseño de automóviles, buscando qué aspecto tendrán los coches que veremos dentro de algunos años.

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

También encontramos las aulas donde se crean los efectos y la música de las animaciones, así como el doblaje de las películas y videojuegos.

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

En esta otra sala llena de cacharros de Apple es donde verdaderos artistas hacen todo el diseño gráfico no sólo de juegos, sino también del aspecto de los productos que compramos a diario, sus anuncios, envoltorios, etc. Por supuesto, hay otra sala enorme con PC’s donde se crea todo el arte que rodea a los juegos de XBOX.

Pudimos ver asimismo la sala donde se realiza la captura de movimiento para las animaciones en 3D, así como a algunos alumnos trabajando en sus diseños tridimensionales, y un aula de robótica en plena actividad a la que no pudimos pasar, y cuyos alumnos opusieron un poco de resistencia cuando intentamos tomar fotografías.

Por supuesto, después de la visita, hubo regalo: póster más carpeta con toda la información sobre HAL. Una visita curiosa que ha merecido la pena, y que os recomiendo si alguna vez tenéis la oportunidad de hacerla. Por cierto que hay un dato curioso sobre esta escuela, y es que se trata del segundo centro educativo más alto del mundo, con 204 metros de altura, después de la Universidad Estatal de Lomonosov en Moscú, con 240 metros de altura. Lo curioso es que mientras que la Cocoon Tower alberga 50 plantas, la universidad de Lomonosov sólo tiene 36. Una última cosa: la Cocoon Tower es también el diecisieteavo edificio más alto de Tokio.

HAL - Modo Gakuen

*Las fotos tuve que tomarlas con el móvil, así que os pido disculpas por la baja calidad.

Dentro de Hal Tokyo – Modo Gakuen (Cocoon Tower)

En el Mitama Matsuri, festival de verano de Yasukuni Jinja

Mitama Matsuri at Yasukuni Jinja

Hoy es el último día del Mitama Matsuri(みたま祭り). Este festival, que se ha celebrado en 2012 del 13 al 18 de julio, tiene lugar en el templo más polémico de la geografía japonesa, Yasukuni Jinja(靖国神社). Allí, como recordaréis, se recuerda a los caídos en los conflictos bélicos en los que ha participado (o ha sido causante) Japón desde el siglo XIX, con el inicio de la era Meiji, entre los que se recuerda varios criminales de la Segunda Guerra Mundial (era Shôwa). Sin embargo, nos olvidamos momentáneamente de las polémicas políticas para poder disfrutar de uno de los festivales de verano más populares y atractivos de los que se celebran en Tokio.

Mitama Matsuri at Yasukuni Jinja

Este festival, que comenzó a celebrarse en 1947 (Shôwa 22), se celebra en honor a las almas de los fallecidos, los que ya no están entre nosotros. La peculiaridad del mismo es que se iluminan en todo el recinto del templo, desde la entrada, alrededor de 30.000 linternas de papel. Por supuesto, como cualquier otro festival, cientos de puestos de comida se alinean a lo largo de la entrada y en los accesos. Entre la variedad, encontramos Takoyaki, Yakisoba, Monjayaki, Kasutera, Karaage… y por supuesto cerveza.

El festival comienza a las 18:00 y finaliza a las 21:30, hora a la que se comienza a apagar el alumbrado. Por lo demás, los contenidos suelen ser muy similares al resto de festivales que se celebran en Japón: pequeños puestos con típicos juegos de feria, bailes tradicionales, taiko y paseo de palanquines.

Mitama Matsuri at Yasukuni Jinja

Una de las cosas más graciosas que he visto este año ha sido una especie de pasaje del terror basado en el personaje de “Hebi Onna”(蛇女), la mujer serpiente. Gracioso y encantador, con maniquíes que pretendían dar miedo manejados con cuerdas por una chica sentada en la misma entrada. Todo muy artesanal. Lo más curioso es que pese al aspecto rancio, las chicas gritaban y los niños lloraban. En esos momentos uno comprende que también el terror se entiende de otra manera en culturas distintas.

Os dejo con algunas fotos del festival, y con un vídeo en el que podéis escuchar el ambiente de un típico matsuri japonés.

Mitama Matsuri at Yasukuni Jinja

Mitama Matsuri at Yasukuni Jinja

Mitama Matsuri at Yasukuni Jinja

Mitama Matsuri at Yasukuni Jinja

En el Mitama Matsuri, festival de verano de Yasukuni Jinja

Preparando una rica tempura de cera

Tempura de Cera

Al pasar junto a muchos restaurantes y bares japoneses es común ver escaparates con algunos de los platos que se sirven dentro. Los que habéis visto el interesante documental de Wim Wenders ‘Tokyo-ga’, ya sabéis de sobra que se trata de platos fabricados con cera, y no de comida real (¿se puede embalsamar comida?). Hoy día la mayoría de estos platos no están fabricados con cera, sino con un tipo de plástico que, por supuesto, soporta el calor y dura mucho más. Esta es una profesión que viene ejerciéndose ya desde hace más de 60 años, y que va adaptándose a las ventajas de los nuevos tiempos. Requiere de mucha habilidad y paciencia, porque fabricar una tempura puede ser sencillo, pero imagino horrores para preparar soba, udon, nigiri sushi, un simple bol de arroz, un filete o una hamburguesa, y que tenga un aspecto tan apetecible.

He tenido la suerte de poder apuntarme a una clase para aprender ha fabricar una pequeña muestra de falsa comida de muestrario. Si vosotros también estáis interesados, podéis entrar en www.yamato-sample.com y apuntaros a una clase si estáis o pensáis venir a Tokio y queréis hacer algo distinto. También podéis preparar copas de helado, cupcakes, cucharas con ramen o chahan, y otras muestras de comida hechas con plástico, y crear vosotros mismos un llavero o colgante para el móvil personalizado.

El modo en el que se fabrica una tempura no es demasiado complicado. En esta ocasión, lo único que he aprendido a hacer es el rebozado con cera. El proceso podéis observarlo en las fotos.

Primero es necesario tener un recipiente con cera caliente, y otro con agua fría. Con un vaso de papel, vertemos cera en el agua fría poco a poco, sin dejar agujeros, y extendiéndola lo suficiente como para “rebozar” la verdura o la gamba de cera de la que ya disponemos.

Tempura de Cera

Tempura de Cera

Tempura de Cera

Seguidamente colocamos la pieza de cera de verdura o la gamba encima de esa masa, cuidadosamente, y lo vamos envolviendo desde abajo, con las manos, sin ejercer demasiado presión. Una vez bien envuelto, le damos la vuelta a lo rebozado para que se enfríe toda la pieza.

Tempura de cera

Tempura de Cera

Tempura de Cera

Tempura de Cera

Finalmente lo dejamos secar en el papel, y procuramos no acercarlo a una fuente de calor (cosa imposible en este verano tokiota).

Os dejo también un pequeño vídeo para que veáis cómo se envuelve y se prepara una gamba. Muy sencillo.

Como podréis imaginar, mi tempura de calabaza y gamba ha llegado bastante perjudicado a casa, aunque aún tiene aspecto apetecible. Espero que ninguno de mis compañeros de piso venga borracho y con hambre, y le de un mordisco al invento.

¡Ah! Un último consejo. No recalentar en el microondas.

Preparando una rica tempura de cera

Desayuno japonés vs. Café y tostada

desayuno en Osaka
Hace unos cuántos días me pidieron que hablase sobre qué se desayuna en Japón. Lo primero que tengo que advertir es que no soy un experto en el tema. Es cierto que llevo desayunando muchos años, por lo que no se puede achacar a una falta de experiencia, sino más bien a una falta de entusiasmo por este tema de investigación en particular. En Japón, como ya sabéis, suele ser habitual desayunar una serie de alimentos que paso a enumerar:

– bol de arroz.
– sopa de miso o de almejas.
– natto (soja fermentada).
– nori (un tipo de alga, con la que se enrolla, por ejemplo, el maki sushi).
– tamago yaki (especie de tortilla francesa, rectangular, esponjosa).
– tsukemono (verduras encurtidas).
– pescado a la plancha.

Muchos de estos elementos los podéis reconocer en la foto del desayuno imperial que la madre de una amiga de Osaka (sólo amiga) me sirvió el tercer día que pasé en Japón este año. La bebida, por cierto, es Mugicha, un té de cebada muy barato, que se sirve frío y deja un regusto a tostado, y es muy refrescante en verano.

No obstante no todos los japoneses desayunan así a diario. Seréis conscientes de que se trata de un desayuno que requiere su tiempo para la preparación, y que muchas personas que viven solas, o bien trabajan, o bien son especialmente y razonablemente perezosas, no pueden permitirse el lujo de paladear cada mañana. Por eso también está muy extendido el café y la tostada. Yo personalmente me preparo el café y la tostada cada mañana en mi casa, y continúo con mi costumbre onubense: desayunar leyendo las noticias antes de salir pitando a coger el tren.

Otros japoneses, sin embargo, quieren continuar con el desayuno a base de arroz, pescado, verduras, y tamago yaki. Por eso no es de extrañar que cada mañana, incluso antes de las 8:00, las cadenas de comida rápida japonesa como Yoshinoya estén llenas de gente desayunando un bol de arroz con anguila, con huevo, o con verduras.

Yoshinoya

También existen multitud de marcas de café en lata, a las cuales me aficioné durante una buena temporada cuando estuve aquí entre 2008 y 2009. En las grandes ciudades cada vez hay menos tiempo, y las Konbini (7/11, Lawson, Family Mart, Mini Stop, Sunkus, etc.) se han convertido en la “nevera” de muchos nipones que con un onigiri y una lata de café tiran hasta las 12:00.

Pero os tengo también que comentar un pequeño secreto. Mucha de la comida que compone el desayuno japonés (tsukemono, tamago yaki, pescado), son las sobras de la noche anterior. Así matan dos pájaros de un tiro, no tiran comida, cenan lo justo y desayunan fuerte para encarar el día. A mi me parece un plan perfecto, aunque para llevarlo a cabo sea mejor entre dos.

¿Vosotros qué tipo de desayuno tomaríais?

Desayuno japonés vs. Café y tostada