Dentro de Hal Tokyo – Modo Gakuen (Cocoon Tower)

IMGP0593   Cocoon Tower / Shinjuku

Hoy he podido al fin entrar en la Cocoon Tower. Desde que vi por primera vez esta torre en construcción en el corazón de Shinjuku, quise entrar y subir a lo más alto. Normalmente la entrada no está permitida al personal ajeno a los centros de estudios que acaparan cada planta del edificio, pero de vez en cuando alguna actividad ofrece la oportunidad de acceder y conocer de cerca qué es lo que se cuece detrás de esos muros cortina curvilíneos.

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

En las 50 plantas de este edificio están integradas dos escuelas, el Modo Gakuen de Tokio, dedicada al diseño artístico y estético; y el HAL, un centro de estudios de tecnología, centrado principalmente en el desarrollo de juegos de última generación y creado con la participación de diversas empresas para satisfacer la demanda de mano de obra altamente cualificada de estas. Además de juegos, esta escuela está dedicada a todo lo que rodea este oficio, con lo que también hay departamentos para el desarrollo de gráficos por ordenador, música, diseño de automóviles, robótica y Nuevas Tecnologías de la Información. Las principales empresas que participan en este monstruoso centro de estudios son Nintendo y Microsoft, aunque también están Capcom, Square Enix, Production I.G., Tv Asahi, Yamaha, Softbank, Yahoo Japan, Rakuten, Hp, Fujitsu, entre otras muchas.

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

La persona que ha ofrecido el pequeño curso (en realidad, nada excesivamente interesante, ya veréis), es uno de los antiguos desarrolladores de House of the Dead en Sega, entre otros juegos, y ahora profesor en HAL. En curso consistió básicamente en ver cómo se movía una imagen estática en la Nintendo DS, es decir, el primer paso para introducir los gráficos en la consola portátil. Sin embargo, se quedó en poco más que media hora de photoshop, retocando la figura de un lobo a lo tonto, y luego la introduciéndola en la consola.

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

Nada del otro mundo, pero interesante por los comentarios del profesor, que entre otras cosas destacó que el que quiera estudiar en HAL tiene que mentalizarse de que se trata de un calvario de 4 años que requiere de mucho arte y un esfuerzo titánico a diario. Según sus propias palabras: “Si quieres echarte novia o novio, estudiar en el extranjero, o comer comida china o tailandesa, esta no es la escuela que buscas”. Se trata de una escuela muy estricta ya que los alumnos que se gradúan en la misma terminan trabajando para grandes empresas del sector, desarrollando juegos para XBOX o Nintendo, diseñando automóviles, o todo el apartado artístico que rodea a este maravilloso mundo.

Por cierto que la matrícula anual ronda los 1.300.000 yenes, casi 14.000 euros, un precio no demasiado elevado si consideramos que es Japón, y que el plantel de profesores y de colaboradores es de mucha categoría.

La mejor parte de la actividad vino después, cuando subimos al mirador de la planta 50, para observar el paisaje de Tokio desde una nueva perspectiva.

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

HAL - Modo Gakuen

Poco después fuimos bajando planta por planta, para ver las distintas aulas y conocer cuál era la finalidad de cada una.

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

Como he comentado antes, uno de los departamentos se dedica al diseño de automóviles, buscando qué aspecto tendrán los coches que veremos dentro de algunos años.

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

También encontramos las aulas donde se crean los efectos y la música de las animaciones, así como el doblaje de las películas y videojuegos.

En el Hal Tokyo - Modo Gakuen (calidad móvil)

En esta otra sala llena de cacharros de Apple es donde verdaderos artistas hacen todo el diseño gráfico no sólo de juegos, sino también del aspecto de los productos que compramos a diario, sus anuncios, envoltorios, etc. Por supuesto, hay otra sala enorme con PC’s donde se crea todo el arte que rodea a los juegos de XBOX.

Pudimos ver asimismo la sala donde se realiza la captura de movimiento para las animaciones en 3D, así como a algunos alumnos trabajando en sus diseños tridimensionales, y un aula de robótica en plena actividad a la que no pudimos pasar, y cuyos alumnos opusieron un poco de resistencia cuando intentamos tomar fotografías.

Por supuesto, después de la visita, hubo regalo: póster más carpeta con toda la información sobre HAL. Una visita curiosa que ha merecido la pena, y que os recomiendo si alguna vez tenéis la oportunidad de hacerla. Por cierto que hay un dato curioso sobre esta escuela, y es que se trata del segundo centro educativo más alto del mundo, con 204 metros de altura, después de la Universidad Estatal de Lomonosov en Moscú, con 240 metros de altura. Lo curioso es que mientras que la Cocoon Tower alberga 50 plantas, la universidad de Lomonosov sólo tiene 36. Una última cosa: la Cocoon Tower es también el diecisieteavo edificio más alto de Tokio.

HAL - Modo Gakuen

*Las fotos tuve que tomarlas con el móvil, así que os pido disculpas por la baja calidad.

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Dentro de Hal Tokyo – Modo Gakuen (Cocoon Tower)

Grandes Ideas (2): Sigue el camino de baldosas amarillas

Llevo mucho tiempo sin escribir, es cierto. No es que me haya olvidado del blog, en absoluto. Llevo tiempo sin poder conectarme el tiempo suficiente a internet, y últimamente paso más tiempo ordenando fotos y leyendo que pensando en publicar otro post. De todas formas se me acaba el visado, así que dentro de unas tres semanas estaré de vuelta, muy a mi pesar. Desde la comodidad de mi apartamento os iré contando poco a poco cosas interesantes que he podido apuntar en este viaje. Por otra parte, espero que todo esto sea un entrante de lo que será el banquete si finalmente consigo venirme a vivir a Japón.¿Y por qué me gustaría vivir en Japón? (Esa pregunta no necesita respuesta, pero sí justificación) Aparte de amar este país hasta la médula, quiero saber cómo es. Y una de las cosas que más me gustan, en cuanto al desarrollo de los servicios sociales y la ciudad se refiere, es su pragmatismo. La enorme metrópolis de Tokyo es un claro ejemplo de cómo el pragmatismo supera a la estética, y cómo eso no hace más infelices a los ciudadanos. Pueden ser infelices, pero hay otras razones.

Hay varias cosas que me gustaría comentaros. Espero que me disculpéis si soy impreciso, pero aún no me he reunido con las personas que podrían explicarme a fondo todos estos temas. Lo que vengo a comentaros parte de observaciones personales.

En Japón las señales abundan, tanto sonoras y visuales, como táctiles. Esto está especialmente pensado para las personas con deficiencias. Claro ejemplo de ello son las líneas de referencia para las personas con deficiencias visuales. Estas referencias son caminos de color amarillo con una serie de relieves que permiten saber si en un momento dado hay una puerta, un cruce de caminos o un giro, o simplemente hay que seguir adelante. El camino recto se marca con líneas rectangulares perpendiculares. Cuando hay un cruce de caminos, o una puerta cercana, el relieve cambia a círculos. Es posible caminar sobre estos caminos sencillamente utilizando calzado blando, como zapatillas deportivas. A ciegas, es posible caminar sobre ellos sin tropezar, y sin apenas necesidad de un bastón (doy fe de ello). Además, en las estaciones de tren o metro, cuando hay cerca una escalera, hay señales auditivas (en algunos sitios el trinar de alguna especie de pájaro, para gozo de los ornitólogos como mi amigo José Carlos). Ni que decir tiene que el anuncio de la llegada y partida de trenes se anuncia en japonés y en inglés en la mayoría de los casos, y que además el cierre de las puertas se anuncia con una música para cada línea.

Camino 1

Camino 2

En cuanto a prevención de desastres, Japón está también bien entrenado. Hace unas semanas pasó el tifón número nueve, y pudimos ver en televisión información precisa durante 24 horas, incluso de madrugada. Mucha antes, en el único terremoto que he sentido aquí, que fue a comienzos de agosto y de madrugada, unos segundos después de pasar el temblor encendí la televisión y no tardaron en dar información precisa del mismo. Justo después del terremoto de Perú, de madrugada, encendí también la televisión y la mayoría de cadenas mantuvo en la parte inferior izquierda de la pantalla un mapa de Japón indicando una alerta de Tsunami, con la hora estimada a la que se podría producir, y las zonas a las que podría afectar.

Pero no sólo eso. Caminando una noche por Ginza, Fidel y yo encontramos en una obra un medidor de ruido y frecuencia, que no sabemos muy bien para lo que era, pero que seguramente tendrá una buena utilidad (¿detección de seísmos, tal vez?). Las obras en curso también suelen estar llenas de información. Lo bueno de estas es que te indican el plazo de comienzo y también en el que se estima que la obra finalice. Por ejemplo, el nuevo edificio del Môdo Gakuen, en Shinjuku, tiene un cartel en el que se va indicando en qué parte se encuentra el proceso de edificación. Además de eso, todas las obras tienen otro panel informativo bastante completo.

Modo Gakuen 1

Modo Gakuen 2

Estas, y otras cosas que ya os iré comentando, son las que me gustan de este país. Es reducción de incertidumbre, y “casi todo” lo que sea reducción de incertidumbre me mola. Nos leemos en el próximo post, hasta pronto.

Grandes Ideas (2): Sigue el camino de baldosas amarillas